En el dinámico mercado de Norteamérica, donde la tecnología líquida consolidada aún representa un alto porcentaje de las cuotas de mercado, surge una nueva necesidad y el SAT está listo para llenar ese espacio: la posibilidad de tener una sola línea vertical capaz de revestir pedidos con líquido pero también con polvo.
Los clientes podrán recubrir un lote con polvo y el siguiente lote inmediato con líquido, sin tiempo de inactividad ni necesidad de realizar modificaciones importantes. |
|